miércoles, julio 31

De grillos y arañas

Lo único –después resultó no ser lo único-, que me pregunté fue: ¿de costado? ¿Por qué una canilla común y corriente estaría de costado? ¿No sería difícil tomar agua, por ejemplo? Encima está tan cerca del piso, será para mojarse los pies cuando hace calor… o para limpiar el suelo.

Su interior, está oscuro. Un toquecito de plateado, y de repente, negro. No se me ocurriría nunca meter el dedo en la canilla. Quién sabe que puede haber escondido adentro. Ojalá no un grillo. O una araña. ¿Hace cuánto la habrán abierto? Claro, si es que aún funciona. Está bastante limpia y tiene pinta de nueva pero la manguera que le permite ser canilla no podría estar más gastada. Por el sol. O porque es muy vieja, ¿no? Aún así presiento que sí, es reciente. Es evidente que la cambiaron muchas veces, ajenos a la situación de la manguera que sí necesita un reemplazo. ¿Las anteriores también estarían de costado? Ah, aunque quizás la haya girado el viento. El viento. No, no está tan potente hoy y además va para el lado contrario.

¿Qué acaso nadie se dio cuenta de lo anormal de la situación? Los que pasan no la miran, tal vez no exista, o no sea tan real como la música. ¿Habrá escuchado alguna vez música? No creo porque no encuentro sus orejas, debe ser sorda. ¡Uy! ¡Tampoco la veo respirar! Ah... ya comenzó a inhalar y exhalar de nuevo. ¡Qué susto!

Ahora, brilla. Creo que desde que me mira, está más amigable, como si estuviera despertándose o los bichos que viven adentro. No. Mejor me alejo. En la longitud de la manguera podrían vivir cientos de bichos. O de pensamientos. O un dedo, tal vez. ¿Qué tan grave sería que salga un dedo por la canilla? ¿Quién la abriría? Probablemente, el resto de la mano, porque entera no entra dentro de la canilla, a menos que alguien la haya metido a la fuerza. Un asesino por ejemplo. Uno que no le tenga miedo a las arañas. O que sea ciego. Un ciego no se daría cuenta de que está de costado. Pobre. Si tuviera que contarle a un ciego lo que veo, no me entendería. O tal vez solo esté ciego como todos los demás, que no ponen la canilla en su lugar. Lástima que no conozco a nadie que arregle canillas en este pueblo. Sería lindo ver el agua caer de nuevo. ¿Y si hace mucho está rota? En este lugar está todo bastante roto ahora que veo. ¿Qué sería antes de ser museo? ¿Estaría ya la canilla? ¿Hace cuanto tiempo? Y sus arañas y sus grillos, ¿qué comen? ¿Qué acaso ya nadie le presta atención al canto de los grillos?

Hice este texto hace algún tiempito en un curso de letras con Rosario Blefari acá, en Tilcara.

3 comentarios:

  1. Hey muy bueno el cuento la verdad.. tenes un don increible despues tenes que enseñarme che

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Gracias! Me gustan tus palabras también :)

      Eliminar

Avanti!